Visto y no visto en Peña Corada

  Sábado por la noche y con ganas de monte, no me lo pienso y alarma para madrugar. Cistierna esta solo a 40 minutos de Sahagún y junto a ella Peña Corada. Con ganas de conocer esta zona de la Montaña Leonesa me planto en el pueblo a las 10:00 frente a un café y unos churros fríos en el único bar que encontré abierto.


El coche aparcadito junto a la residencia de Cistierna, y desde ese punto "to parriba". Gran desnivel que  comienza por un pinar a través de sus pistas. Junto a la curva más cerrada, se entra  por una senda hasta collado que nos pone a tiro de vista la cima.  Un bosquecillo y  se llega a la cuerda que nos lleva hasta  la cima a través de dos falsas cumbres.
  Pedazo ventarrón y bajada de la temperatura a tope,  me dan solamente un par de minutos para ver una impresionante vista de Picos y de la Montaña Palentina. Solo queda bajar cuidando esos tobillos que en 6 días llegan las vacaciones.



Moco marrón en Peña Negra

Todo el mundo tiene esos días en que miras por la ventana y el sentido común te dice al oído derecho que con la que cae, mejor que te marches a casa. Lo malo es de antemano sabes que no vas a hacerle ni caso, que te gusta más la canción del que suena por el izquierdo. Pues eso, que si la calima es cosa solo de Canarias, mejor mira por la ventana. Aquí en Bejar el parte kukuruku dice: 28 grados, escasísima humedad, nulo viento y un cielo marrón marrón.
Tanto rollo para decir que con el coche a la altura de Llano Alto, empezamos por el camino de los registros hacia Peña Negra.
 Improvisando un sendero descubro una bajada diabólica para la mtb que se coge desde el repetidor. Aquí unos obreros de la bici se han currado sus peraltes y saltos que algunos probaremos con más miedo que vergüenza.

  Queda lo peor, subir por la pista a pleno sol hasta el collado donde sale el camino a Cantagallo. Se sufre pero se llega.  Con mala cara y con un trago de agua caliente "patapun pa bajo".



Con un ojo en la pista y otro en el ganado que anda suelto, no sea que algún chucho que les cuide se aburra y me haga esprintar, marcho buscando el sendero viejo que atraviesa el Monte de Bejar.


Tras algún despiste ya marchamos camino de la Fuente del Lobo, que tras darnos un buen chorraco, decido que a partir de aquí no corre ni Rita. Me busco la excusa que lo que queda es carretera y que esto ya no cuenta, así que más arrastrándome que andando llego al coche y vuelo en busca de la gasolinera donde un redbull hace honor a su eslogan.

SENDA DE LAS RAICES

  La Sierra de Francia es un sitio gusapisimo lleno de grandes posibilidades para correr y la BTT. La verdad es que hace tiempo que no paso por ella y siempre fue en plan turista para enseñar los colegas los típicos pueblos de La Alberca, Mogarraz, ...
  Así que aquí estoy con la excusa de conocer una senda que han abierto nueva y a la que llevaré a mis alumnos dentro de dos semanas. No quiero quedar mal perdiendo a 40 chavales, asi que no está de más pegarnos una carrerita.


  Es de las que llaman artísticas, con esculturas en su recorrido (tipo Senda de Ursi, Camino del Agua...).
Salimos de Alberca a la altura del cuartel de la guardia civil y está señalizada en todo su recorrido con carteles y señales explicativa de flora, fauna y geología d ela zona. Utiliza parte del GR-10 que va desde Valencia a Lisboa pero el resto de su recorrido pertenece a un SL muy comodo.
  En total 8 km, con un desnivel muy bajo siendo  perfecta para ir en plan familia con pequeñajos.


Arapiles, la peli.

UNA DE BATALLAS Y DE PUEBLOS MUERTOS

  Cuantas ganas de empezar a dar a los pedales y si no era porque llovía, era por cualquier otro tema. El caso es que por fin hoy, quedo con Carlos y Sanvi para dar un paseo.
  Las cinco de la tarde y enfilamos camino del Alto de Arapiles Grande, donde se dieron de palos españoles, ingleses y franceses. De este recuerdo nos queda un monolito y unos sospechosos campos fértiles. La ruta está marcada con paneles explicativos y merece un buen paseo.



Despues de las fotos de turno, seguimos dirección sur por las dehesas que comienzan a medio kilómetro. Bastante majo el sitio con sus cochinos y vacas acá y allá y sin ningún perro cabrón en el horizonte.


  Cruzamos la carretera de Alba de Tormes y gracias a unas cervecitas e Los Cisnes reponemos lo justo para llegar al atardecer a Pueblo Muerto, del que solo queda en pie la espadaña de la iglesia.


  Ya pensando más en la vuelta volvemos por Calvarrasa y cruzando de nuevo la carretera de Alba emprendemos el camino de vuelta. Aquí Sanvi nos demuestra que tiene bici nueva y le cuesta entrar por el barrito. No pasa nada, el síndrome  de "cuidado que es nueva" se pasa con el primer raspón.
   Ya en Carbajosa entrando a través de la urbanizaciones completamos la circular  con un buen día de mtb para inaugurar la temporada.


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